Armar o actualizar una PC viene cada vez más complicado, y ahora se suma otro problema. ASUS estaría preparando un nuevo aumento de precios que impactaría de lleno en el mercado. No es un ajuste menor, se habla de uno de los aumentos más grandes en los últimos años.

La información surge desde Taiwán y apunta a un cambio que arrancaría en ese mercado. Luego podría extenderse a otras regiones, afectando directamente a consumidores de todo el mundo.

Un aumento que podría llegar al 30%

Según el informe, ASUS aplicaría una suba cercana al 30% en varios de sus productos. Aunque la compañía todavía no confirmó cifras oficiales, el ajuste ya es esperado dentro de la industria. Es un impacto fuerte que se va a notar desde el primer momento.

ASUS prepara una fuerte subida de precios y podría aumentar hasta un 30%

Este tipo de aumento golpea especialmente a quienes buscan armar una PC. Los precios ya venían en alza y esto suma más presión. Es una situación que no da respiro al usuario.

La crisis de memoria sigue siendo el problema central

El principal motivo detrás de esta suba es la escasez de memoria. Componentes como DRAM y NAND están siendo absorbidos por la industria de la IA. Esto reduce la disponibilidad para el mercado de consumo.

La consecuencia es directa, menos stock y precios más altos. Es un escenario que complica a todo el ecosistema. ASUS no es la única afectada, pero sí una de las más visibles.

Problemas también con CPU y GPU

Además de la memoria, la compañía enfrenta dificultades para conseguir CPU y GPU. Esto eleva los costos de producción y distribución. A eso se suma una mayor inversión en el sector profesional.

Las empresas están priorizando segmentos más rentables. Esto deja al mercado doméstico en segundo plano. Es una tendencia que viene creciendo.

Las previsiones no son alentadoras. Todo indica que la crisis podría extenderse durante 2026 e incluso 2027. Algunos escenarios más pesimistas hablan de una recuperación recién en 2028.

Esto afecta tanto a usuarios como a empresas más chicas. La falta de componentes y los precios altos complican todo el mercado. Armar una PC económica se vuelve cada vez más difícil.